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El mundo del mal en La sinfonía interior

El mundo del mal en La sinfonía interior

El mundo del mal en La sinfonía interiorLa novela corta La sinfonía interior de Juan Rodríguez-Cano ha sido editada por Scribere Editores. En ella se celebra una explicación del mundo desde el inconsciente, a través de un músico dentro del mundo del terror del nazismo. La visualidad del texto acompaña a la presencia mental del lector que vive los momentos de angustia que le suceden al protagonista y a los otros prisioneros del campo de concentración.

A la fortaleza de alambre de espinos con torretas de vigilancia solamente se le opondrá el bosque en una aproximación a lo natural, que contrasta con lo que sucede en casi todas las escenas y en el transcurrir de la narración. En el texto se vislumbra y se siente la maldad humana y la necesidad que el prisionero tiene de redimirse ante el que lo aprisiona con el horror y el sinsentido, algo que impera en el trabajo que realizan los prisioneros. Esto conlleva un esfuerzo sin conocimiento, que se acerca al lector por medio de la soledad y la locura; la falta de reflexión y todos los automatismos plagados de obsesiones que persiguen la pérdida de la comprensión y de la realidad de lo qué es y significa un ser humano.

En el texto llega un momento en que solo queda el cuerpo físico de los prisioneros, puesto que lo que cada personaje siente se ha ido a una vida de terror conjunto. Solo queda algo que se va a cristalizar en una partitura: la música.

En todo el texto y, de forma muy sutil, aparece una teología de la acción que recuerda, debido a sus obsesiones, a Albert Camus entre el absurdo y el silencio de la revuelta o el escape; entre el ser humano convertido en silencio irracional y la llamada a la nostalgia del pasado. Es el horror por el horror en una especie de hedonismo ególatra en extremo que semeja a la idea más tenebrosa del arte por el arte, hasta convertir al texto en el cuadro de Dorian Gray de Oscar Wilde, en el que ya no cabe más maldad.

Cierto, esta novela es un grito de aviso a la naturaleza humana capaz de lo peor y de lo mejor, y que se palpa en el desprecio a la muerte de otra persona y en la búsqueda de la belleza en la música de una sinfonía interior.

José Luis Caramés

Escritor y catedrático de filología inglesa

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